Desde que aparecieron mis canas decidí conservarlas y orgullosamente mostrarlas, pero el agua de nuestro acueducto las deterioraba y hacían parecer el pelo muerto; recordé como mi madre orgullosa las lucía y su color era cenizo blanquecino; pregunté a mis hermanas que recordaban del pelo de mi mamá y una de ellas me informó que le traía un FanciFull de gringolandia, que el número era 42, pero que cuando no lo había traía el 41.
Entonces decidí imitar a mi madre y hoy orgullosa muestro mi ceniza cabellera